Primavera en Berisso y el estuario arranca a fondo: el bagre de mar ya entró y el pejerrey de río mantiene la actividad firme de agosto. Septiembre es de transición, y la cancha está dando de las dos cosas en la misma jornada.

Bagre de mar: la temporada arrancó temprano
El mimoso arrancó temprano este año. Estamos trabajando los pozones de 8 a 10 metros cerca del Kilómetro 64, pegados al canal, buscando el veril. Con marea llena y correntada firme, los ejemplares picaron bien: portes de 1 a 3 kilos, con algún sobresaliente cerca de los cuatro.
El equipo: caña de 2,10 metros, reel rotativo, plomo pasante de 80 a 100 gramos según la fuerza de la correntada, brazolada larga de casi un metro y anzuelo 7/0. La carnada es anchoa fresca entera, atada en paralelo con hilo elástico; cuando hay, un tentáculo de calamar remata la oferta.
El detalle que define la jornada: el pique del mimoso es sutil. Trabajamos con el pickup del reel abierto y dejamos que el pez lleve la carnada unos metros antes de clavar. Si se clava al toque, se la pierde. Y cuando la correntada para, el pique para: ahí conviene pasar al plan B.
Plan B: pejerrey de río
Mientras espera el turno del bagre, el pejerrey sigue rindiendo embarcado. Gareteando con botellas de aceite de pescado y líneas de tres boyas, los ejemplares de medida salen a marea llena, y los matungos andan mezclados más hacia el sur.
Un dato de carnada: en esta zona del estuario el filet de saraca bien rebajado está rindiendo más que la mojarra, que casi no está dando resultado. El magrú y el propio filet de peje son la alternativa.
Los detalles de septiembre
- Marea llena: mejor para bagres; bajante fuerte, plan pejerrey.
- Viento norte: acomoda el estuario y el pique se activa.



